Redacción RK

Una de esas noches macabras de la Selección apareció hoy en Atlanta, donde más de 70,000 personas llenaron el Mercedes-Benz Stadium para darse la aburrida de sus vidas con el partido entre México y Honduras que terminó sin anotaciones.

Hacía tiempo que el Tri no le hacía honor a los partidos moleros, pero ahora, compensó todos los encuentros recientes que no durmieron a la afición.

Lo más destacado del primer tiempo fue un disparo de Charly Rodríguez que pegó en el poste. Y ya, porque del conjunto catracho solo Edwin Rodríguez intentó algo diferente, sin éxito. Sin duda, fue uno de los peores primeros tiempos de la era del ‘Tata’ Martino.

La segunda mitad ni siquiera postes tuvo, e incluso México estuvo cerca de perderlo sobre el final, pero gracias a una gran reacción de Rodolfo Cota, el Tri mantuvo el empate.

Las más de 70,000 almas finalmente vieron acción al minuto 90′, cuando un espontáneo invadió la cancha. El árbitro agregó siete minutos para que los dormidos despertaran y pudieran salir en orden, y cumplido el tiempo agregado, terminó la malaria.

Por lo menos los que asistieron al partido, podrán decir que estuvieron en el partido de fútbol con más asistencia desde el inicio de la pandemia. Quién diría que un México-Honduras sería el partido que tendría ese honor.