Redacción
Un nuevo escándalo ha sacudido el fútbol femenino, esta vez en Argentina. Tres internacionales han abandonado la concentración de la albiceleste por el trato vejatorio recibido, denuncian que no han cobrado y que la Federación ni siquiera les ha proporcionado desayuno ni comida, tan solo un sándwich de jamón y queso y un plátano.
“Llega un punto que cansan las injusticias, que cansa no ser valorada, no ser escuchada y peor aún ser humilladas”, escribió la internacional Julieta Cruz en sus redes sociales.
“Se necesitan mejoras en la selección argentina femenina de fútbol y no hablo solo desde lo económico, hablo de entrenar y tener un almuerzo, un desayuno. No un sanguchito de fiambre con una banana… solo deseo que generación futuras no pasen por esto y puedan realmente disfrutar de estar en la selección”, denunció.
Cruz es una de las tres futbolistas que han renunciado a la selección, junto a Laurina Oliveros, Eliana Stábile y Lorena Benítez, que también ha explicado sus motivos en una larga carta publicada en sus redes sociales:
“En primer motivo, una situación que desde los 14 años cuando formaba parte del SUB17 no me tocaba vivir , que fue no tener la posibilidad de un Desayuno o Almuerzo en las citaciones de entrenamiento con la Preselección del día Martes y miércoles pasado ,la respuesta de siempre? “NO HAY PLATA” . El cual esos días recibimos al finalizar el entrenamiento Un SÁNDWICH DE J&Q CON UNA BANANA, teniendo que llegar a nuestras casas al rededor de las 15hs ,16hs o más , sabiendo que tenemos compañeras que vuelven en Transporte Público”.
Benítez denuncia que no han recibido ninguna retribución económica por esta concentración bajo el pretexto de que esta se realizaba en la propia Buenos Aires y que han tenido que pagar de su bolsillo las entradas al estadio para sus familiares.
“Sinceramente vestir la camiseta de la selección argentina es lo más lindo que hay, representar a mi país es lo más lindo que hay. Pero también es lindo que valoren nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, nuestro sacrificio para poder estar ahí de la mejor manera. Dejo a mis hijos, mi familia, mi club (BOCA JUNIORS), mi trabajo, para ir a un lugar (AFA) donde no nos valoran como deportistas, donde no nos pueden dar lo básico”, escribe la jugadora de Boca.
Por ello, concluye, ha decidido “no seguir dando la cara , poniendo el pecho por personas que solo aparecen para la foto”. “Es horrible y doloroso pensar que mi hija elija jugar al futbol y dentro de 10 años le toque estar ahí y tenga que pasar por todo esto sabiendo el sacrificio que hace día a día”.
