La conclusión del partido entre Ben Shelton y Carlos Alcaraz, a las 3:33 de la madrugada del miércoles en Nueva York, reavivó el debate sobre los horarios de programación del US Open y las condiciones que enfrentan jugadores y aficionados.
El encuentro, correspondiente a los cuartos de final, comenzó después de las 11 de la noche y terminó cuatro horas y 28 minutos después, con victoria de Shelton en cinco sets. Se convirtió en el partido que más tarde ha terminado en la historia del torneo.
Las jornadas nocturnas prolongadas no son nuevas en Flushing Meadows. El US Open divide su programación en sesiones diurnas y nocturnas, lo que permite vender diferentes paquetes de entradas y reservar algunos de los partidos más atractivos para el horario de mayor audiencia televisiva.
La sesión nocturna comienza a las 19:00 horas y, a diferencia de Wimbledon, el torneo neoyorquino no cuenta con un límite estricto que obligue a suspender los partidos a una hora determinada.
El caso de Shelton y Alcaraz fue especialmente extremo debido a que los encuentros previos también se extendieron hasta el último set, lo que retrasó el inicio de la sesión nocturna.
La programación ha generado críticas de figuras del tenis. Martina Navratilova y Boris Becker cuestionaron públicamente que los jugadores tengan que disputar partidos hasta altas horas de la madrugada.
Para los tenistas, estos horarios pueden alterar el descanso, alimentación, calentamiento y recuperación. Además, después de los encuentros deben cumplir con compromisos de prensa y realizar rutinas de recuperación antes de poder retirarse del complejo.
Aryna Sabalenka señaló que los partidos que terminan tarde modifican considerablemente la rutina del día siguiente, mientras que Venus Williams consideró que comenzar encuentros después de la medianoche no es una situación ideal para las jugadoras.
El problema también alcanza a los aficionados, ya que los horarios extremos pueden provocar que parte del público abandone las instalaciones antes de que concluyan los partidos o incluso antes de que comiencen.
El US Open reconoció que deberá evaluar su sistema de programación. Brendan McIntyre, responsable de comunicación del torneo, señaló que la organización analizará las opciones disponibles para futuras ediciones, aunque destacó que las jornadas recientes han ofrecido partidos de alta exigencia y competencia.
Eric Butorac, director del torneo, ha reconocido que definir los horarios representa uno de los principales retos de la organización. Adelantar las sesiones nocturnas podría afectar los acuerdos televisivos y dificultar la llegada de aficionados durante las horas de mayor tráfico en Nueva York.
Por ahora, el inicio de las sesiones nocturnas a las 19:00 horas se mantiene como el horario considerado adecuado por la organización, aunque el US Open deberá decidir si realiza ajustes para evitar que los partidos más importantes vuelvan a terminar durante la madrugada.
