Una configuración de tres cuadros por segundo por debajo de la frecuencia máxima puede mejorar la estabilidad en monitores con tasa de actualización variable
Los jugadores de PC que utilizan monitores con altas tasas de actualización pueden mejorar la estabilidad de la imagen y reducir problemas de latencia al limitar los cuadros por segundo por debajo de la frecuencia máxima de la pantalla.
Una guía publicada por XDA-Developers recomienda combinar la tecnología de frecuencia de actualización variable del monitor con la sincronización vertical (V-Sync) y establecer un límite de FPS aproximadamente tres cuadros por segundo por debajo de la capacidad máxima del panel.
Así, en un monitor de 144 Hz, la recomendación es limitar el juego a 141 FPS, mientras que en una pantalla de 240 Hz el límite puede establecerse entre 235 y 237 FPS.
¿Por qué no conviene igualar los FPS con los Hz?
La frecuencia de actualización variable permite que el monitor ajuste dinámicamente su frecuencia para coincidir con la cantidad de imágenes que genera la tarjeta gráfica. Esto ayuda a evitar el screen tearing, conocido como desgarro de imagen, y favorece una respuesta más fluida.
El problema puede aparecer cuando la velocidad de generación de imágenes alcanza o supera el límite máximo del monitor. Si los FPS llegan constantemente a 144 en una pantalla de 144 Hz, pequeños picos de rendimiento pueden hacer que el sistema supere momentáneamente esa capacidad.
Cuando la frecuencia variable deja de operar dentro de su rango, pueden aparecer cortes en la imagen. Si además está activada la sincronización vertical, esta puede intervenir para impedir que se supere el límite, aunque el cambio puede incrementar la latencia de entrada.
Por ello, mantener un margen de algunos cuadros permite que la tecnología de actualización variable permanezca activa sin alcanzar constantemente el techo del monitor.
La configuración recomendada
La combinación planteada en la guía es:
- Activar la frecuencia de actualización variable del monitor, como G-Sync o FreeSync, según el hardware.
- Activar V-Sync desde el panel de control de la tarjeta gráfica.
- Limitar los FPS aproximadamente tres cuadros por debajo de la frecuencia máxima del monitor.
- Preferir el limitador de FPS integrado en el propio videojuego, cuando esté disponible.
- Utilizar el panel de control de la tarjeta gráfica o herramientas externas cuando el juego no permita establecer un límite preciso.
Con esta configuración, V-Sync funciona principalmente como un mecanismo de respaldo para evitar que los FPS superen el límite superior de la frecuencia variable.
Las tarjetas gráficas más recientes también incorporan tecnologías que automatizan parte de estos ajustes en los juegos compatibles, por lo que algunos usuarios pueden obtener resultados similares sin configurar manualmente cada parámetro.
