El equipo de Diego Simeone venció 2-0 al recién ascendido Málaga con goles de Kang-in Lee y Álex Baena, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro del delantero argentino.
El Atlético de Madrid comenzó la temporada de LaLiga con una victoria por 2-0 ante el recién ascendido Málaga, aunque el resultado quedó en segundo plano frente a una de las principales incógnitas que rodean al club: la situación de Julián Álvarez.
Diego Simeone presentó un once inicial poco habitual, con varios canteranos y jugadores que normalmente parten desde el banquillo. La decisión respondió, en buena medida, a la tardía incorporación de varios futbolistas que participaron con sus selecciones en el Mundial y que todavía necesitan completar su preparación física.
El encuentro se mantuvo 0-0 durante el primer tiempo, hasta que Simeone recurrió a varios de los futbolistas que están llamados a asumir un papel protagonista durante la temporada.
Kang-in Lee debuta con golazo
Uno de los grandes atractivos de la jornada fue el debut del surcoreano Kang-in Lee, fichaje por el que el Atlético desembolsó 40 millones de euros.
El atacante ingresó al minuto 12 del segundo tiempo y apenas necesitó unos minutos para marcar diferencias. Lee recibió fuera del área y sacó un potente zurdazo que terminó en el fondo de la portería para abrir el marcador.
El nuevo jugador rojiblanco heredó además el número 7 que utilizó Antoine Griezmann, aumentando las expectativas alrededor de su llegada.
El segundo gol llegó por medio de Álex Baena, campeón del mundo, quien convirtió un tiro libre para sentenciar el encuentro. Giuliano Simeone también ingresó durante la segunda mitad y disputó los últimos 35 minutos.
Julián Álvarez, la gran ausencia
Mientras el equipo celebraba su primera victoria, todas las miradas estuvieron también puestas en Julián Álvarez.
El delantero argentino se incorporó a los entrenamientos el pasado 10 de agosto, pero no fue incluido en la convocatoria. Simeone justificó su ausencia con la necesidad de que el jugador alcance su mejor condición física.
Sin embargo, detrás de la decisión existe un conflicto más profundo. Álvarez tendría la intención de abandonar el Atlético para fichar por el Barcelona, mientras que la directiva rojiblanca mantiene una postura completamente opuesta.
El club considera al conjunto catalán un rival directo y no está dispuesto a negociar el traspaso. El CEO del Atlético, Miguel Gil Marín, fue contundente al afirmar:
“No queremos traspasar a Julián, ni por 100 ni por 200 millones”.
La postura fue respaldada por el director deportivo Mateu Alemany y por el presidente Enrique Cerezo, quien insistió en que el argentino tiene contrato y seguirá siendo jugador del Atlético.
La única posibilidad planteada por el club para una salida sería que algún equipo pagara su cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros, una cifra que prácticamente cierra la puerta a una transferencia.
Una relación deteriorada con la afición
El conflicto también ha comenzado a afectar la relación entre Álvarez y los aficionados del Atlético.
El argentino había recibido un fuerte respaldo desde su llegada, incluso durante los momentos en los que el gol se le resistía. Sin embargo, su intención de abandonar el club antes de cumplir su contrato, que se extiende hasta 2030, ha generado malestar entre una parte de la afición.
Las fotografías oficiales de la plantilla, publicadas este miércoles, alimentaron todavía más la polémica. La imagen de Álvarez contrasta con la actitud mostrada en su presentación de la temporada anterior y fue interpretada como una muestra del momento de tensión que atraviesa el delantero.
Incluso desde sectores del club se ha insinuado que el jugador debería ofrecer disculpas a los aficionados.
Cerezo, sin embargo, se mostró más conciliador:
“Julián es una excelente persona y seguro que se ganará a la afición en dos partidos”.
Sin gran protesta en el Metropolitano
A pesar de las especulaciones sobre una posible protesta, el ambiente en el Estadio Metropolitano fue relativamente tranquilo.
No hubo grandes pancartas ni manifestaciones contra el argentino. Solamente se escuchó un insulto aislado desde un reducido grupo de aficionados radicales durante los últimos minutos, sin que encontrara eco en el resto de las tribunas.
Simeone evitó alimentar la polémica y se mostró respetuoso con la postura de los seguidores.
Fuera del estadio, las opiniones recogidas entre aficionados fueron diversas, aunque predominó el malestar. Algunos consideran que el delantero debería abandonar el equipo si realmente no desea continuar, mientras otros prefieren darle una oportunidad para demostrar su compromiso dentro de la cancha.
Un debut que deja más preguntas que certezas
En lo estrictamente deportivo, el Atlético consiguió tres puntos y comenzó la temporada con una victoria, pero el desempeño del primer tiempo dejó dudas. El equipo mostró poca profundidad y necesitó de los cambios para encontrar soluciones.
La entrada de futbolistas como Baena, Marcos Llorente y Giuliano Simeone, además del impacto inmediato de Kang-in Lee, modificó el partido y permitió al conjunto de Simeone conseguir una victoria cómoda en el tramo final.
Pero mientras el nuevo número 7 comienza a ilusionar a los aficionados, la gran incógnita continúa siendo el número 19.
¿Volverá Julián Álvarez a vestir la camiseta del Atlético o terminará abandonando Madrid? Por ahora, la directiva mantiene una postura firme: el argentino tiene contrato y no está en venta.
