El equipo pasó de ser penúltimo de la Zona Norte en 2025 a sublíder en 2026 y disputa por primera vez las Series de Zona, con un proyecto basado en experiencia, juventud y trabajo en equipo.
“Nos gusta que nos digan que somos el patito feo, porque cuando menos lo esperan estamos del otro lado”.
La frase de Jorge Márquez, gerente deportivo de Caliente de Durango, resume el espíritu con el que la franquicia ha afrontado una temporada que ya es histórica para la organización y para el beisbol duranguense.
Con apenas dos temporadas previas en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), Caliente pasó de terminar como uno de los peores equipos de la Zona Norte en 2024 y 2025 a convertirse en uno de los protagonistas de la campaña 2026.
El equipo cerró la fase regular como sublíder de la Zona Norte, por encima de organizaciones con una larga tradición en la liga, y después superó 4-1 a los Acereros de Monclova en la primera ronda de playoffs.
El resultado marcó además el regreso de un equipo de Durango a los playoffs de la LMB por primera vez desde 1978.
Ahora, Caliente disputa las Series de Zona frente a los Sultanes de Monterrey, con la posibilidad de seguir extendiendo una temporada que ya ocupa un lugar especial en la historia del club.
Aprender de los errores
Para Márquez, la transformación comenzó con las lecciones obtenidas durante 2025, su primer año al frente de la gerencia deportiva.
“El mayor aprendizaje que me dejó la temporada anterior fue saber analizar qué tipo de jugador traer a este proyecto”, explicó.
El directivo reconoce que cometió errores en la construcción del equipo y, especialmente, en la búsqueda de jugadores capaces de formar un grupo unido.
Para 2026 decidió cambiar el enfoque y buscar peloteros no solamente con talento, sino con experiencia, compromiso y deseo de trascender.
Entre una temporada y otra hubo alrededor de 60 movimientos en el roster, con especial atención en jugadores que conocieran la presión de los playoffs.
Entre las incorporaciones destacaron Reynaldo Rodríguez, Webster Rivas y Jonathan Villar, además de jugadores con experiencia reciente en Grandes Ligas como Daniel Johnson y Joan Adon.
Una mezcla de experiencia y juventud
Otro elemento determinante fue la llegada de Óscar Robles como manager.
Márquez reconoce que el exligamayorista mexicano terminó por convencerlo con un estilo de juego que combina fundamentos tradicionales con herramientas de análisis moderno.
“Óscar me ha callado la boca en el buen sentido, porque la pelota pequeña que juega me ha enamorado”, comentó.
La fórmula consiste en combinar la llamada “pelota pequeña” con la analítica para aprovechar las características de cada jugador y sacar el máximo rendimiento del roster.
El proyecto tampoco dejó de lado a los jóvenes. Caliente debutó a seis jugadores en 2026, una política que Márquez pretende mantener.
Su experiencia previa como director de desarrollo de los Algodoneros de Unión Laguna le ha permitido trabajar en la formación de prospectos y buscar que Durango también se convierta en una plataforma para nuevos talentos.
No se trata de la nómina más alta
El éxito de Caliente también resulta llamativo por un factor económico. Márquez reconoce que el equipo no cuenta con una de las nóminas más altas de la LMB.
El directivo ubica al club en una posición intermedia en cuanto a presupuesto y asegura que varios jugadores aceptaron condiciones económicas menores a las que podrían haber encontrado en otras organizaciones.
La apuesta fue convencerlos de formar parte de un proyecto que buscaba terminar con la sequía de playoffs en Durango.
“Enamorar a los peloteros no nada más a billetazos, sino platicarles de la sequía que tenía Durango en playoffs”, explicó Márquez.
La estrategia comenzó a dar resultados y convirtió a un equipo que apenas un año antes había terminado penúltimo de su zona en uno de los contendientes del campeonato.
El respaldo de Grupo Caliente
Detrás del proyecto se encuentra Grupo Caliente, propietario también de los equipos Xolos de Tijuana, en la Liga MX, y Dorados de Sinaloa, en la Liga de Expansión.
Para Márquez, contar con una estructura empresarial sólida ha sido fundamental para construir un proyecto de largo plazo.
El directivo destaca el respaldo del presidente Carlos Cedillo y del propietario Emilio Hank, quienes, según su versión, han permitido que el área deportiva trabaje bajo una estructura presupuestal y con objetivos definidos.
“Creo que Grupo Caliente llegó para quedarse y para también hacer historia en la pelota mexicana”, afirmó.
Durango recupera la ilusión
El impacto del buen desempeño no se limita al terreno de juego. El éxito del equipo ha permitido recuperar el entusiasmo de los aficionados en el Estadio Francisco Villa, con capacidad para 5 mil espectadores.
Más allá de los resultados, Caliente comienza a construir una identidad propia basada en la intensidad y la competitividad.
“Lo defino como un equipo con garra, hambre”, señaló Márquez, quien considera que el compromiso de los jugadores puede ser tan importante como el talento individual.
“Prefiero humanos con hambre de hacer las cosas que tener talento. Sé que el talento se necesita, pero a veces hay que implementar eso”.
El “patito feo” quiere seguir sorprendiendo
Caliente de Durango es el único equipo que participa en las Series de Zona 2026 que todavía no ha conquistado un campeonato de la LMB.
Su serie ante Sultanes de Monterrey continuará al menos hasta el 22 de agosto, mientras que, de ser necesarios, los juegos 5, 6 y 7 están programados para los días 23, 25 y 26 de agosto.
El resultado de la serie determinará si la historia del “patito feo” continúa hacia la final de la Zona Norte.
Por lo pronto, Durango ya consiguió algo que parecía lejano hace apenas un año: regresar a los playoffs y convertirse en protagonista del beisbol mexicano.
Ahora, Caliente quiere demostrar que su temporada histórica todavía no ha terminado.
