El torero peruano Roca Rey salió a hombros por la Puerta Grande de la plaza de El Bibio, en Gijón, tras cortar tres orejas durante la cuarta corrida de la Feria de Begoña.
Roca Rey, vestido de blanco y oro, destacó con el tercero de la tarde, Tarimero, un toro negro salpicado de 514 kilos de Puerto de San Lorenzo. El matador lo recibió de rodillas y en los medios, con la muleta a la espalda, en una actuación marcada por la valentía y el dominio.
El peruano logró series de naturales, pases de pecho y verónicas que provocaron una fuerte respuesta del público. Tras una estocada, la presidencia concedió las dos orejas.
Con el sexto, Malvarrosa, un negro mulato de 538 kilos, Roca Rey volvió a mostrarse decidido. El toro fue el más bravo y encastado del encierro y respondió con fijeza por ambos pitones después de recuperarse de cierta debilidad tras el tercio de varas.
La faena fue vistosa, aunque la espada condicionó el resultado. Después de un pinchazo, un aviso y dos desarmes, Roca Rey consiguió una estocada entera para cortar una oreja y asegurar su salida a hombros.
Alejandro Talavante abrió el festejo con Campechano, de 518 kilos, al que despachó con media estocada y descabello, para recibir silencio. En el cuarto, Margaritinio, de 507 kilos, consiguió una oreja después de una faena que comenzó con el torero sentado en el estribo y continuó con estatuarios y pases de muleta baja.
Juan Ortega no obtuvo premio con el segundo, Inspector, de 518 kilos, pese a una faena que fue ovacionada y en la que el público llegó a solicitar una oreja. Un pinchazo antes de la estocada entera dejó al sevillano sin trofeo.
Ortega sí cortó una oreja al quinto, Mitinero, de 504 kilos. El toro mostró signos de debilidad tras el tercio de varas, pero el matador consiguió extraerle casta y cerró la faena con una estocada entera. El público pidió mayoritariamente las dos orejas, aunque la presidencia concedió una.
La corrida registró tres cuartos de entrada y estuvo marcada por una jornada nubosa. Los seis toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto estuvieron parejos y bien presentados.
Durante la segunda vuelta al ruedo de Roca Rey, un espectador lanzó un pollo vivo desde el tendido, que fue recogido por el propio matador.
El festejo coincidió además con una manifestación antitaurina que recorrió el centro de Gijón hasta las inmediaciones de la plaza y reunió a decenas de personas.
La Feria de Begoña concluirá este lunes con una novillada con picadores.
