La derrota ante Huracán profundizó la crisis deportiva de San Lorenzo y colocó a Néstor Gorosito en el centro de las críticas, apenas 40 días después de haber asumido como director técnico del conjunto azulgrana.
El 2-0 sufrido en el Nuevo Gasómetro tuvo un peso especial para los aficionados, ya que significó que Huracán volviera a ganar como visitante ante San Lorenzo después de 25 años. El resultado agravó el mal momento de un equipo que solo ha conseguido una victoria en sus últimos cinco partidos.
La caída también dejó en evidencia las dificultades que enfrenta Gorosito para encontrar un funcionamiento estable. San Lorenzo incorporó varios jugadores durante las últimas semanas, pero algunos apenas acumulan unos cuantos entrenamientos con el plantel.
Emiliano Amor y Juan Pablo Álvarez fueron titulares ante Central Córdoba, mientras que Gustavo Del Prete ingresó durante el segundo tiempo. Frente a Huracán, Amor repitió en el once inicial y también comenzaron Danilo Arboleda y Martín Río. Ignacio Zaballa, exmediocampista de River Plate, todavía no debutó con el primer equipo y comenzó su proceso en la reserva.
Gorosito pide tiempo
Después de la derrota ante Huracán, Gorosito reconoció la gravedad del resultado y el malestar de los aficionados, aunque pidió tiempo para trabajar con un plantel que todavía está en proceso de conformación.
“Derrota dolorosa por todo lo que significa para nosotros el clásico rival. Perder en tu casa es cien veces más doloroso todavía”, señaló.
El entrenador insistió en que el equipo necesita tiempo para consolidarse, especialmente por la llegada reciente de varios refuerzos.
“Necesitamos seguir todos juntos. Necesitamos conformar el equipo, hay jugadores que llegaron hace cinco días”.
Las declaraciones no evitaron las críticas de un sector de los aficionados, que ya cuestiona la continuidad del técnico pese a que apenas ha dirigido cinco partidos oficiales.
Un escenario cada vez más complicado
La derrota ante Huracán se suma a una serie de resultados negativos que han golpeado al club durante los últimos meses. San Lorenzo quedó eliminado ante River en el torneo local después de una definición por penales, posteriormente sufrió una eliminación ante Recoleta en la Copa Sudamericana y recientemente quedó fuera de la Copa Argentina frente a Deportivo Riestra, también en penales.
Además, el conjunto azulgrana atraviesa una pobre racha en los clásicos: solo ganó uno de sus últimos 26 partidos ante Huracán y los otros cuatro grandes del futbol argentino.
En la clasificación, San Lorenzo ocupa actualmente el último lugar de su zona y es vigésimo en la tabla anual, a cinco puntos de la posición que otorga el último boleto a las copas internacionales de 2027.
El próximo compromiso podría ser determinante para Gorosito. San Lorenzo recibirá a Unión el sábado a las 14:30 horas, en un partido en el que el resultado podría aumentar o reducir la presión sobre el entrenador.
Un calendario que pondrá a prueba al equipo
Después del encuentro ante Unión, San Lorenzo tendrá dos visitas consecutivas a Córdoba. Primero enfrentará a Estudiantes de Río Cuarto y posteriormente a Instituto.
Después llegarán dos compromisos de máxima exigencia para el club: primero visitará a Independiente en Avellaneda y posteriormente recibirá a Boca en el Nuevo Gasómetro.
Los cuatro partidos se disputarán en un periodo de aproximadamente 35 días, por lo que el equipo tendrá poco margen para corregir su situación.
Por ahora, la dirigencia no contempla cambios en el departamento de futbol. El presidente Marcelo Culotta mantiene las decisiones deportivas bajo la conducción del mánager Guillermo Franco, acompañado por Martín Saric y el resto de los responsables del área.
La incógnita está en cuánto tiempo tendrá Gorosito para revertir el panorama. El entrenador apenas lleva unas semanas en el cargo, pero la derrota en el clásico, la falta de respuestas futbolísticas y la creciente molestia de los aficionados han convertido el partido ante Unión en una nueva prueba para el proyecto.
