El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta nuevas acusaciones de favoritismo relacionadas con su gestión como secretario general de la UEFA, cargo que ocupó entre 2009 y 2016.
De acuerdo con una investigación publicada por el diario británico The Telegraph, Infantino habría utilizado su posición para favorecer el ascenso de una empleada de la confederación europea con quien presuntamente mantenía una relación íntima.
El dirigente suizo-italiano negó categóricamente las acusaciones. Según el medio británico, la empleada habría recibido una indemnización de seis cifras al dejar la UEFA, además del pago de aproximadamente 50 mil euros correspondientes a gastos de escolaridad en un programa de MBA.
Consultada por la AFP, la UEFA confirmó que realizó un pago a la entonces empleada, junto con la liquidación de los gastos de un programa de MBA en una escuela de negocios local. La organización aseguró que la compensación se ajustó a las normas laborales vigentes en ese momento.
La UEFA precisó que sus disposiciones para el personal que abandona la organización fueron modificadas y endurecidas a partir de 2016.
Por su parte, la FIFA señaló que Infantino rechaza «firmemente» las acusaciones y las calificó como «categóricamente falsas». La organización también sostuvo que nunca se ha presentado una denuncia por conducta inapropiada contra el dirigente, ya sea durante su paso por la UEFA o desde que asumió la presidencia de la FIFA.
Las nuevas acusaciones se producen en un momento complicado para Infantino, quien busca la reelección como presidente de la FIFA en marzo. El dirigente enfrenta críticas luego de que a finales de julio retirara un controvertido proyecto para permitir la entrada de inversores privados en el organismo rector del futbol mundial.
La UEFA ha sido una de las principales voces críticas contra Infantino y mantuvo esta semana su advertencia de un posible boicot a las Copas del Mundo, al considerar insuficiente el retiro del proyecto.
