Redacción
María de los Ángeles Montes de Jesús se coronó campeona de la XXXII Carrera de la Tortilla, celebrada en la junta auxiliar de Santa María Coapan, Tehuacán. La joven atleta de 25 años conquistó la categoría Libre el mismo día de su cumpleaños, completando el trayecto en aproximadamente 22 minutos mientras cargaba a la espalda un tenate tradicional con seis kilogramos de tortillas.
El magno evento cultural y deportivo congregó este año a un récord de 690 mujeres y niñas indígenas, quienes corrieron descalzas o en huaraches portando su traje típico regional.
Con una bolsa de premiación que superó los 72 mil pesos en efectivo, la competencia se consolidó una vez más como el homenaje más importante a la histórica labor de las «coapeñas» y su tradición vinculada a la producción de maíz.
Paréntesis Informativo: La polémica detrás de la premiación
A pesar del júbilo por el triunfo de Montes de Jesús, la edición de este año quedó ensombrecida por intensas inconformidades y reclamos de discriminación organizativa.
La principal controversia la encabezó la corredora María de los Ángeles Zamora Leal, quien denunció públicamente haber sido relegada al cuarto puesto formal durante la ceremonia oficial, a pesar de asegurar de manera contundente haber cruzado la meta en la segunda posición real.
Este incidente detonó discusiones profundas entre los comités organizadores y los propios habitantes de Santa María Coapan:
- El dilema de la profesión vs. el oficio: Miembros de la comunidad criticaron que participantes con experiencia en atletismo ganen las categorías, argumentando que el beneficio económico debería destinarse exclusivamente a las mujeres mayores que muelen nixtamal y venden tortillas casa por casa diariamente.
- Propuesta radical: Debido a las repetidas divisiones familiares y vecinales que generan los estímulos financieros, promotores culturales y colectivos locales han propuesto eliminar por completo los premios en dinero para las futuras ediciones. Sugieren volver a entregar incentivos en especie o competir «únicamente por convicción» para preservar la esencia patrimonial del festejo.
Tras la resolución parcial de las tensiones en el podio, el Ayuntamiento de Tehuacán y las autoridades auxiliares cerraron la jornada recordando que la Carrera de la Tortilla es considerada formalmente un Patrimonio Cultural de la región desde el año 2017.
Las jóvenes participantes expresaron que, más allá de los desacuerdos económicos y de jueceo, el orgullo de portar el tenate en la espalda sigue representando la identidad viva del pueblo indígena náhuatl.
