El argentino Kevin Ramírez volverá a los cuadriláteros el próximo 19 de septiembre en Cerdeña, Italia, después de permanecer nueve meses alejado de la actividad profesional. El bonaerense enfrentará al congoleño Jonathan Koggasso en una pelea de 12 rounds por el título internacional CMB de peso Bridger.
Ramírez, de 26 años, llega invicto con un récord de 14 combates, 12 victorias, cuatro por nocaut, y dos empates. Actualmente ocupa el puesto 12 del ranking mundial de peso Crucero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Su rival, Koggasso, tiene 31 años, es originario de República Democrática del Congo y radica en Italia. Se encuentra en el puesto 25 de la clasificación Crucero del CMB y mantiene una marca perfecta de 19 triunfos, 11 de ellos por nocaut.
Del éxito en Arabia al largo paréntesis
El regreso de Ramírez representa la reactivación de una carrera que había tomado impulso durante el Gran Prix del CMB realizado en Riad, Arabia Saudita, donde consiguió cinco victorias compitiendo incluso en la división de peso pesado y enfrentando rivales que le sacaban más de 20 kilogramos.
Aquella participación le permitió embolsarse más de 100 mil dólares y colocarse como uno de los nombres argentinos a seguir en el boxeo internacional.
Sin embargo, su última pelea ocurrió el 20 de diciembre de 2025, cuando derrotó al bosnio Ahmed Krnjic. Desde entonces, distintas situaciones personales y administrativas provocaron que su regreso se prolongara.
Vacaciones, trabajos de remodelación en su vivienda, un asalto callejero, el nacimiento de su hijo y las dificultades relacionadas con un visado internacional formaron parte del periodo en el que Ramírez permaneció fuera del ring.
A ello se sumó su trabajo como empleado encargado de la limpieza de calles en el barrio porteño de Caballito, actividad que mantuvo durante su pausa deportiva.
Una pelea con premio adicional
El combate ante Koggasso tendrá una importancia que va más allá del cinturón internacional Bridger. El ganador podría obtener una posición privilegiada en el ranking Crucero del CMB, una división en la que el campeón armenio Noel Mikaelian analiza dejar vacante su corona para explorar nuevos proyectos dentro de The Ring.
Ramírez tendrá así la oportunidad de recuperar el terreno perdido durante los últimos meses y volver a posicionarse entre los principales contendientes de una categoría en la que ya ocupa el duodécimo lugar.
El desafío será especialmente relevante para el argentino, quien deberá demostrar que mantiene el nivel mostrado durante su aventura en Arabia Saudita y que el prolongado periodo de inactividad no afectó su rendimiento.
La cita será en Trinità d’Agultu e Vignola, en la isla italiana de Cerdeña, donde Ramírez buscará retomar el camino que lo llevó a ser considerado una de las principales promesas del boxeo argentino.
