Redacción
Ceuta vivió una de las mayores crisis migratorias de los últimos tiempos con la entrada masiva de miles de personas. El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó este martes que 70 mil de las 72 mil personas que accedieron a la ciudad ya han regresado a Marruecos.
El Ejecutivo analizará exhaustivamente los casos pendientes para proceder a la expulsión de quienes no tengan derecho a permanecer en España, garantizando el estricto cumplimiento de la ley y de los derechos humanos. Asimismo, la Unión Europea ha trasladado su apoyo firme y la imperiosa necesidad de combatir las redes ilegales de tráfico de personas.
Descenso histórico de las llegadas irregulares pese al repunte estival
A pesar de la alarma provocada en la frontera, las autoridades señalaron que no existían informes previos de inteligencia que previeran un evento de tal dimensión, salvo el repunte estival habitual. Este incremento podría verse condicionado por fallos del Tribunal Supremo sobre devoluciones inmediatas.
Sin embargo, las políticas de control fronterizo han logrado reducir un 30 % las entradas irregulares en España durante el presente año en comparación con el periodo anterior, contrarrestando el repentino flujo que se registró a nado en las fechas previas al pico de la crisis.
Refuerzo policial e inversiones sin precedentes en la frontera norteafricana
Para garantizar la estabilidad y responder de forma inmediata a contingencias de este calibre, el Gobierno ha reforzado la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Actualmente, el número de agentes en la zona ha crecido un 10 % en comparación con 2018, respaldado por un despliegue nacional de 160.000 efectivos. Además, se están ejecutando inversiones estratégicas en materia de seguridad, como la instalación de barreras neumáticas y boyas en el límite marítimo, asegurando un control integral en Ceuta.
