El estratega digital Renan Santos oficializó este sábado su candidatura a la Presidencia de Brasil con un acto masivo en São Paulo, donde presentó su proyecto político de cara a las elecciones de octubre y reforzó su discurso antisistema.
El evento reunió a simpatizantes del partido Missão, fundado recientemente por Santos, en una puesta en escena con música, espectáculos de luces, referencias religiosas y una amplia oferta de artículos promocionales con la imagen del candidato.
Santos, de 42 años, es conocido por haber encabezado las movilizaciones que impulsaron el proceso de destitución de la expresidenta Dilma Rousseff y busca ahora llegar a la Presidencia sin haber ocupado previamente un cargo de elección popular.
Mensaje contra Lula y Bolsonaro
Durante su primer discurso como candidato, Santos afirmó que es el único aspirante capaz de derrotar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en una eventual segunda vuelta y lanzó fuertes críticas tanto al mandatario como al senador Flávio Bolsonaro.
«Ambos tienen que ir al cesto de basura de la historia juntos», declaró ante sus seguidores.
El candidato también presentó un discurso centrado en la seguridad pública y el combate al crimen organizado, al que calificó como una de las principales prioridades de su eventual gobierno.
Entre sus propuestas figura declarar una «guerra contra el crimen» desde el inicio de su administración, con el objetivo de fortalecer la actuación de las fuerzas de seguridad frente a las organizaciones criminales.
Durante el acto, Santos realizó declaraciones en las que prometió combatir con dureza a la delincuencia organizada, incluyendo expresiones que generaron polémica por su tono confrontativo.
Presenta su plataforma de gobierno
El evento también sirvió para promover «El Libro Amarillo», un documento de 14 capítulos que reúne las principales propuestas de gobierno del partido y que sus impulsores consideran el primer paso hacia una nueva organización institucional para Brasil.
Su compañero de fórmula, el militar Aroldo Medina, abrió la jornada con un mensaje en el que cuestionó a los principales actores de la política brasileña y llamó a combatir la corrupción.
Una apuesta por el voto antisistema
Entre los asistentes predominó un discurso de rechazo tanto al oficialismo como al bolsonarismo. Muchos portaban camisetas con la consigna «Ni Lula ni Bolsonaro», reflejando la intención del movimiento de posicionarse como una alternativa frente a la polarización política.
De acuerdo con las encuestas más recientes, Renan Santos registra alrededor del 3 % de intención de voto, mientras que Luiz Inácio Lula da Silva mantiene la ventaja en los sondeos rumbo a una eventual segunda vuelta.
Aunque su respaldo sigue siendo reducido, el candidato apuesta por movilizar a un electorado joven y desencantado con los partidos tradicionales para ganar protagonismo en la contienda presidencial.
