El regreso de Conor McGregor a la UFC terminó de forma prematura luego de que sufriera una aparente lesión en la rodilla durante su combate ante Max Holloway, el pasado 11 de julio. El irlandés abandonó la pelea apenas 69 segundos después de iniciada, al resentirse tras ejecutar una patada en salto.
El episodio recordó su anterior presentación en el octágono, en 2021, cuando sufrió una fractura de tibia y peroné durante la trilogía frente a Dustin Poirier, lesión que lo mantuvo alejado de la competencia durante cinco años.
En ese combate, McGregor se lesionó al finalizar el primer asalto luego de agravar una fractura por estrés preexistente. La pelea fue detenida por decisión médica y marcó el inicio de un largo proceso de recuperación.
Su regreso estaba previsto para 2024 frente a Michael Chandler, pero una fractura en un dedo del pie obligó a cancelar el combate semanas antes del evento.
Fuera del ámbito deportivo, McGregor enfrentó diversos procesos legales. En noviembre de 2024, un jurado civil en Irlanda concluyó que era responsable de agredir sexualmente a una mujer en un hotel de Dublín en 2018 y ordenó el pago de una indemnización cercana a los 250 mil euros. El ex campeón negó las acusaciones y, en 2025, su apelación fue rechazada.
En Estados Unidos también enfrentó una denuncia por presunta agresión sexual durante un partido de los Miami Heat en 2023. La fiscalía decidió no presentar cargos penales y, posteriormente, la demanda civil fue retirada por la denunciante, lo que dio por concluido ese proceso judicial.
En materia deportiva, McGregor también cumplió una suspensión de 18 meses, con efecto retroactivo a septiembre de 2024, tras acumular tres incumplimientos relacionados con la notificación de su paradero para controles antidopaje. La sanción concluyó en marzo de 2026.
Además, una investigación publicada por The New York Times señaló que el peleador utilizó medicamentos prohibidos durante la recuperación de la fractura sufrida en 2021. McGregor respondió que siguió el tratamiento prescrito por sus médicos y afirmó desconocer los fármacos específicos que recibió durante su rehabilitación.
A los 38 años, el excampeón de peso pluma y ligero suma un nuevo revés físico en un intento por regresar a la competencia, mientras su carrera continúa marcada tanto por las lesiones como por las controversias fuera del octágono.
