Redacción
A falta de dos años para que comiencen los Juegos Olímpicos Los Angeles 2028, Diana Flores, la estrella mexicana del flag football, nos habla del debut olímpico de este deporte, de su labor como representante de atletas y embajadora, así como de sus esperanzas para el futuro de esta disciplina.
Cuando el flag football debute en LA28, será un gran logro para Diana Flores.
Se enamoró de este deporte a los ocho años, pasó a representar a México a los 16 y, posteriormente, lideró a su país como quarterback y lo guió hacia las medallas de oro en los World Games de 2022 y 2025.
Más allá del terreno de juego, Diana ha contribuido al crecimiento de este deporte como embajadora de la NFL Flag Football y presidenta de la Comisión de Atletas de la Federación Internacional de Fútbol Americano (IFAF).
Su trabajo como embajadora contribuyó a asegurar la presencia del flag football en LA28, donde Diana espera poder competir por la medalla de oro.
«Que el flag football esté en LA28 es un sueño hecho realidad. Recuerdo ver los Juegos Olímpicos con mi familia cuando era muy pequeña e imaginarme allí algún día, pero no sabía si iba a ser posible.
No hay palabras para describir lo que significa para mí poder cumplir por fin mi sueño, y sé que es un sentimiento compartido por toda la comunidad del flag football mundial».
Un deporte rápido, creativo y emocionante
Lo que hace del flag football un deporte increíble es que es muy inclusivo.
Es para todo el mundo, independientemente de su procedencia, edad o condición. Todo el mundo encuentra su lugar en el campo. Es un deporte único capaz de unir a personas de todo el planeta.
También es perfecto para las generaciones más jóvenes, porque es rápido y creativo. Resulta emocionante tanto jugarlo como verlo. Creo que aportará algo diferente a los Juegos.
Conectaremos con personas de todo el mundo y quienes no conozcan este deporte tendrán la oportunidad de enamorarse de él.
Derribar barreras
El flag football ha derribado muchas barreras, tanto de género como culturales.
Empodera a las generaciones actuales y futuras de niñas y mujeres.
Nos recuerda que el deporte y los sueños no entienden de género. Podemos soñar a lo grande, como nunca lo hemos hecho antes.
Les hace saber a las niñas que tienen su lugar, que merecen estar ahí y demuestra que podemos lograr todo lo que nos propongamos.
Representar para empoderar
Convertirme en representante de atletas me dio la oportunidad de aportar a mi deporte, no solo como atleta en el campo, sino también fuera de él.
Me ha permitido empoderar a los y las atletas de todo el mundo. Abrir puertas a otras personas y hacer que nuestras voces se escuchen es un enorme honor.
Construir algo más grande que LA28
Con la incorporación del flag football al Movimiento Olímpico por primera vez, nuestro deporte cuenta ahora con una nueva plataforma.
Significa que ahora tenemos nuevos objetivos con los que soñar y nuevas metas por las que trabajar.
Se trata de construir algo que permanezca para las generaciones futuras, algo que ofrezca a nuestros/as atletas la oportunidad de soñar a lo grande.
Trabajamos por un propósito mayor que nosotros/as mismos/as. El deporte es la herramienta que nos permite cambiar la narrativa de nuestros países y sociedades.
