Redacción
La Copa del Mundo 2026 está cada vez más cerca de llegar a su fin. Luego de una emotiva etapa de Octavos de Final, los Cuartos arrancan con los mejores buscando trascender en el deporte más bello del mundo, sin embargo, esto implica que dos naciones favoritas del público tengan que enfrentarse y así dejar a una afuera, caso de ello el juego entre la Selección de Inglaterra y la Selección de Noruega.
‘Toda la presión a Inglaterra’
Durante la conferencia de prensa previa al juego entre ingleses y vikingos, uno de los futbolistas más solicitados fue el delantero Erling Haaland, futbolista que ha llevado a Noruega hasta lo más alto del Minimalismo y que incluso se mantiene peleando el campeonato de goleo.
Haaland fue cuestionado sobre qué selección llega como ‘favorita’ para avanzar a las Semifinales, a lo que el Androide aseguró que es consciente que Inglaterra es favorita para llevarse el partido y que incluso deberían estar confiados.
Todos debemos mantenernos humildes, pero sí, ellos deben estar confiados de que avanzarán porque son Inglaterra”, aseguró el goleador del equipo nórdico.
Además de darle todo el foco a un posible triunfo de los ingleses, el mismo Haaland confimó que el equipo que debería estar sintiendo la presión es el propio Inglaterra, siendo consciente que Noruega tiene todo por ganar y nada que perder en su juego de Cuartos de Final.
Creo que hay claros favoritos, Inglaterra es uno, así que ustedes (los medios) deberían ponerle toda la presión posible a Inglaterra”, sentenció Haaland.
¿Cómo luce el panorama para Inglaterra y Noruega?
A unas horas de que los equipos de UEFA se disputen uno de los cuatro boletos a las Semifinales del Mundial, los ojos y atención del mundo se dividen en dos variables: una selección con buen futbol colectivo, renombre internacional y una estrella que reafirma la candidatura inglesa, mientras que del otro lado una embarcación vikinga busca conquistar Norteamérica con una generación llena de jóvenes habilidosos y un delantero imparable.
Noruega e Inglaterra se jugarán la vida el sábado 10 de julio desde la calurosa Ciudad de Miami, en un duelo donde más allá del futbol será la condición física y el corazón los que tomen un papel más importante en instancias ajenas a dos países acostumbrados a un clima totalmente distinto.
