El director técnico de Inglaterra, Thomas Tuchel, admitió que su selección enfrentará una complicada desventaja física cuando se mida a México en los octavos de final del Mundial, debido a la altitud de la Ciudad de México y al poco tiempo disponible para aclimatarse.
El encuentro se disputará en el Estadio Azteca, recinto ubicado a casi 2,300 metros sobre el nivel del mar y recordado por haber sido escenario de los dos goles más emblemáticos de Diego Maradona frente a Inglaterra en los cuartos de final de la Copa del Mundo de 1986: la llamada “Mano de Dios” y el considerado uno de los mejores tantos en la historia del futbol.
Además del peso histórico del escenario, el conjunto inglés deberá enfrentar a una selección mexicana que presume un invicto de 10 partidos mundialistas como local en el Azteca a lo largo de tres ediciones del torneo.
“Por lo que entiendo, no es posible adaptarse a la altitud en el tiempo que tenemos. Esa será una ventaja muy importante para México, porque el proceso requiere mucho más tiempo”, señaló Tuchel.
Especialistas en ciencias del deporte sostienen que los atletas necesitan un periodo de adaptación para rendir al máximo en lugares de gran altitud, ya que la menor presión atmosférica y la reducción de oxígeno afectan el desempeño físico.
Los expertos suelen recomendar una aclimatación de al menos dos semanas o, como alternativa, aplicar la estrategia conocida como “llegar y competir”, que consiste en arribar al lugar del partido apenas unas horas antes del encuentro para reducir el impacto de los síntomas iniciales.
Inglaterra realizó su preparación previa al Mundial en Florida con el objetivo de acostumbrarse a las altas temperaturas del torneo. Ahora, el equipo viajará desde su concentración en Kansas City hacia la Ciudad de México el viernes, apenas dos días antes del compromiso ante el representativo mexicano.
