Redacción
El árbitro de origen somalí, Omar Abdulkadir Artan, fue retenido e interrogado durante 11 horas en un aeropuerto estadounidense de Miami.
Después de las 11 horas, fue deportado de regreso a Turquía tras negársele la entrada al país. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza le revocó la admisión alegando supuestas «preocupaciones en la verificación de antecedentes».
Omar Artan, fue elegido como mejor árbitro de África en 2025 y seleccionado por la FIFA para hacer historia como el primer juez somalí en dirigir en una Copa del Mundo.
Una crueldad y racismo desmedido se presentó, pues pese a contar con un pasaporte diplomático y una visa en regla, fue detenido tras su llegada a Estados Unidos y sometido a largas horas de interrogatorio antes de ser enviado de vuelta.
¿QUÉ HIZO LA FIFA?… El organismo rector (FIFA) confirmó que no participará en el mundial, aclarando que no tiene intervención en las políticas de inmigración y visados de los países anfitriones, así de simple se lavó las manos, mostrando una vez más la verdadera cara del organismo, la cual tratan de guardar detrás del balón.
