El proceso judicial por la muerte de Diego Maradona continuará este jueves en Buenos Aires con la declaración de médicos que participaron en la atención del exfutbolista durante sus últimas semanas de vida, entre ellos el neurocirujano Pablo Rubino, responsable de la operación a la que fue sometido semanas antes de fallecer.
Rubino fue quien intervino quirúrgicamente a Maradona el 3 de noviembre de 2020 para tratar un hematoma subdural en la cabeza. La operación se realizó en la Clínica Olivos, ubicada en las afueras de la capital argentina, y fue impulsada por Leopoldo Luque, médico personal del exjugador y principal acusado en el juicio.
De acuerdo con versiones presentadas anteriormente en tribunales, existieron desacuerdos entre especialistas sobre la necesidad y condiciones de la intervención. Durante un juicio previo —anulado en mayo de 2025 debido a irregularidades judiciales— Rubino señaló que, aunque algunos indicadores médicos no eran óptimos, la cirugía debía realizarse.
La audiencia también contempla una nueva declaración espontánea de Luque, quien ha intervenido en varias ocasiones durante el proceso judicial. En su comparecencia más reciente generó polémica al reproducir imágenes de la autopsia de Maradona dentro de la sala, situación que provocó una fuerte reacción de Gianinna Maradona, quien abandonó el recinto visiblemente alterada.
Además, están programados los testimonios de Fernando Villarejo, jefe de Terapia Intensiva de la Clínica Olivos, y Sebastián Nani, responsable del área de Cardiología.
Villarejo declaró anteriormente que recibió presiones de Luque para mantener sedado profundamente a Maradona durante su internación, decisión con la que aseguró no estar de acuerdo.
Por su parte, Nani cuestionó la decisión tomada por familiares y médicos de trasladar al exfutbolista a una internación domiciliaria después de la cirugía, al considerar que requería atención especializada en un centro médico con supervisión clínica y psiquiátrica permanente.
En días recientes también declaró Jana Maradona, quien aseguró que confió en las recomendaciones de los profesionales de la salud al aceptar el traslado de su padre a una vivienda particular para continuar su recuperación.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años, a causa de un edema agudo de pulmón asociado a una insuficiencia cardíaca y una miocardiopatía crónica, según los informes médicos oficiales.
Además de Luque, enfrentan juicio la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora médica Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna y personal de enfermería vinculado al cuidado del exfutbolista durante sus últimos días.
