Redacción
Los banquillos de la NBA empiezan a moverse. Una vez terminada la temporada regular de la liga, algunos equipos, normalmente todos aquellos que no han podido meterse en los playoffs, han aprovechado su poca actividad para cambiar algunos aspectos e intentar mejorar de cara al año que viene.
Uno de ellos han sido los New Orleans Pelicans, que, después de despedir a Willie Green, exjugador profesional que tomó el cargo en 2021, y han decidido incorporar a Jamahl Mosley, ex entrenador de los Magic que ha sido despedido después de perder la serie de cuartos de final ante los Detroit Pistons.
El acuerdo tiene una duración de cinco años, según informaron fuentes a ESPN, concretamente a Shams Charania, periodista que ha adelantado la noticia.
Minutos después, el propio club ha confirmado la noticia, fichando así a un entrenador experto en meterse en los playoff: ha conseguido meter a los Orlando Magic en esta cita en los últimos tres años (en dos de esos años, logró terminar tercero y segundo del Este respectivamente), algo muy reseñable para un equipo que lleva las dos últimas temporadas sin poder lograrlo.
Un entrenador contrastado con una buena trayectoria
Mosley, además, fue nominado al premio de Mejor Entrenador de la temporada 2023/24, aunque no consiguió ganarlo tras quedar segundo en la votación. Ahora, con una plantilla que combina talento y juventud con jugadores como Zion Williamson , Jordan Poole y Dejounte Murray.
Tras la incorporación, Joe Dumars, vicepresidente ejecutivo de los Pelicans, ha querido alabar la figura del técnico que ha fichado tras un exhaustivo casting: «Jamahl se ha ganado un enorme respeto en toda la NBA por su liderazgo, profesionalismo y las sólidas relaciones que cultiva con jugadores y personal», declaró.
Además, ha mostrado las grandes capacidades del nuevo entrenador de los NOP: «Ha demostrado consistentemente su capacidad para desarrollar jóvenes talentos, a la vez que crea equipos que compiten con garra, disciplina y unidad. Sus equipos reflejan su estilo de entrenamiento a través de su intensidad defensiva, esfuerzo, preparación y compromiso con el juego correcto. Estas cualidades refuerzan la estabilidad a largo plazo de una cultura ganadora», concluyó.
