Amazon Games canceló un proyecto interno no anunciado conocido como “Project Trident”, un videojuego de acción cooperativa con temática nórdica que había sido rediseñado para incorporar inteligencia artificial generativa como parte central de su jugabilidad.
La cancelación ocurre en medio de una serie de reestructuraciones corporativas y recortes dentro de la compañía, afectando directamente al equipo de desarrollo involucrado en el proyecto.
De acuerdo con reportes publicados por Eurogamer y testimonios anónimos de trabajadores, el juego comenzó años atrás como una experiencia cooperativa para cuatro jugadores, con un tono serio y centrada en enfrentamientos contra criaturas gigantes, en una propuesta comparada con Shadow of the Colossus.
Sin embargo, a mediados de 2024, la directiva de Amazon Games habría ordenado integrar inteligencia artificial generativa dentro del proyecto, decisión que obligó al estudio a replantear gran parte del diseño original.
Tras el rediseño, el juego pasó a presentar una ambientación más cómica, donde los jugadores trabajaban para una empresa ficticia llamada “Valhalla Ventures”. La IA se utilizaba para permitir interacciones dinámicas con personajes y dioses nórdicos.
Entre las mecánicas propuestas, los usuarios podían dar órdenes escritas o por voz a Thor para ejecutar ataques especiales, así como intentar convencer o reclutar personajes mediante conversaciones generadas por inteligencia artificial.
Pese a ello, los desarrolladores señalaron que aspectos esenciales como la historia, la música, el arte y la jugabilidad principal seguían siendo creados manualmente por el equipo humano. La IA se limitaba principalmente a diálogos dinámicos, interacciones con NPC y sincronización labial.
Según los testimonios recogidos por Eurogamer, gran parte del personal recibió con preocupación la imposición de utilizar IA generativa. Algunos empleados describieron el ambiente interno como incómodo y señalaron una fuerte desconexión entre la visión técnica de los desarrolladores y las exigencias corporativas.
Los trabajadores afirmaron que intentaban implementar la tecnología de manera “sensata” y “ética”, mientras percibían que la directiva priorizaba soluciones rápidas y económicas que consideraban “baratas y desechables”.
En respuesta a las críticas, Jeff Gattis, jefe de Amazon Games, negó que la inteligencia artificial fuera la causa de los despidos o de la cancelación del proyecto. El directivo sostuvo que las decisiones forman parte de un “cambio estratégico” para enfocar recursos en áreas donde la compañía considera que puede ofrecer mayor valor a los jugadores.
Gattis también reiteró que los grandes videojuegos continúan dependiendo del talento humano y aseguró que la inteligencia artificial debe utilizarse únicamente para ampliar posibilidades creativas de forma responsable.
