Unos 2 mil gazatíes participaron este viernes en la décima edición de la Maratón Internacional de Palestina, en una carrera simbólica de cinco kilómetros en la que también participaron numerosas personas en muletas o sillas de ruedas, muchas de ellas con amputaciones derivadas de la ofensiva bélica israelí en Gaza.
“Quería participar en el maratón para recalcar que corremos por Palestina y que las personas con discapacidad también pueden”, declaró a EFE Yusef Abdala, quien perdió ambos brazos y piernas a causa de los ataques israelíes y actualmente se desplaza en silla de ruedas.
“Vinimos aquí para recalcar que la guerra genocida en Gaza nos impidió participar en las carreras anteriores, pero hoy gracias a Dios sí pudimos. Nos acostumbramos a los bombardeos y la destrucción, pero queremos que la vida continúe”, agregó.
Bajo el lema “Corremos por la libertad” y con patrocinio egipcio, familias, niños y adultos recorrieron cinco kilómetros en un enclave marcado por la destrucción. El trayecto comenzó en Wadi Gaza y concluyó en la ciudad de Gaza, atravesando zonas cercanas a posiciones militares israelíes.
Entre los participantes estuvo Najin, una adolescente palestina de 13 años, quien expresó su emoción por formar parte del evento.
“Estoy muy feliz porque entrené en la playa de Gaza. Corría dos o tres kilómetros cerca del mar Mediterráneo”, contó a EFE.
Regresa la Maratón de Belén tras dos años suspendida
El evento en Gaza formó parte de la Maratón Internacional de Palestina, celebrada también este viernes en la ciudad cisjordana de Belén, donde miles de corredores participaron en un recorrido alrededor del muro de separación israelí.
La competencia regresó tras dos años suspendida en solidaridad con Gaza, donde, según las cifras citadas por los organizadores, han muerto más de 72 mil personas desde el inicio de la ofensiva.
“Corrí los 42 kilómetros, pero no es la primera vez sino la séptima aquí en Palestina”, señaló a EFE Mohamed Asi, de 27 años y originario del campamento de refugiados de Dheisheh.
Durante la jornada, los corredores dieron vueltas alrededor del muro de hormigón que divide partes de Cisjordania y que se ha convertido en símbolo de las restricciones de movilidad que enfrentan los palestinos debido al sistema de permisos y a la presencia de puestos militares israelíes en el territorio ocupado.
