El keniano Sabastian Sawe protagonizó una jornada histórica en el Maratón de Londres al convertirse en el primer atleta en completar la distancia en menos de dos horas dentro de una competencia oficial.
Con un tiempo de 1:59:30, Sawe no solo se llevó la victoria, sino que superó el récord previo de 2:00:35, impuesto por Kelvin Kiptum en Chicago 2023, consolidando uno de los hitos más importantes en la historia del atletismo.
El logro reavivó de inmediato el debate sobre el impacto de la tecnología en el rendimiento deportivo, particularmente por el uso de las Adizero Adios Pro Evo 3 de Adidas, un modelo ultraligero con placa de carbono que mejora la eficiencia de carrera.
“La zapatilla está aprobada. No hay dudas”, respondió Sawe ante cuestionamientos sobre un posible “dopaje mecánico”.
Tecnología vs rendimiento
En los últimos años, las llamadas “superzapatillas” han transformado el maratón. Marcas como Nike fueron pioneras al introducir espumas avanzadas y placas de carbono, capaces de mejorar la economía de carrera entre un 2% y 4%, una diferencia determinante en pruebas de 42 kilómetros.
Ante esto, la World Athletics estableció en 2020 regulaciones sobre el grosor de la suela y el número de placas permitidas, buscando equilibrar innovación y equidad competitiva sin frenar el desarrollo tecnológico.
Un fenómeno que se multiplica
El impacto no fue aislado. El etíope Yomif Kejelcha terminó segundo con 1:59:41, lo que significa que dos atletas rompieron la barrera de las dos horas en la misma carrera, algo impensable hasta hace pocos años.
En la rama femenil, la también etíope Tigst Assefa reafirmó su dominio al imponer un nuevo récord con 2:15:41, también utilizando el mismo modelo de calzado.
La batalla de las marcas
Más allá de la pista, el resultado tiene implicaciones comerciales. El triunfo de Sawe representa un impulso clave para Adidas en su competencia directa con Nike, que durante años dominó el mercado del running de alto rendimiento.
Otras marcas como Hoka y On también han ganado terreno, en un contexto donde la innovación tecnológica se ha vuelto el principal diferenciador.
El modelo utilizado por Sawe, con un valor cercano a los 500 dólares, tendrá distribución limitada, reforzando su carácter exclusivo dentro del mercado.
Una discusión abierta
El histórico resultado en Londres marca una nueva era para el atletismo, pero también deja abierta una pregunta clave: ¿hasta qué punto estos récords son producto del talento y la preparación, y cuánto dependen de la tecnología?
Por ahora, la línea entre innovación y ventaja competitiva seguirá siendo uno de los temas más polémicos en el deporte de alto rendimiento.
