El Abierto de Tenis de Los Cabos vivirá en 2026 una de sus ediciones más emotivas. No solo celebrará 10 años de existencia, sino que será el primero sin su fundador, Alejandro Burillo Azcárraga, figura clave en el desarrollo del tenis profesional en México, fallecido el pasado 16 de abril.
El legado de Burillo trasciende generaciones. Fue el impulsor del Abierto Mexicano de Tenis en 1993 y del torneo de Los Cabos en 2016, proyectos que nacieron entre dudas, pero que hoy representan pilares del tenis latinoamericano dentro del ATP Tour.
José Antonio Fernández, director del torneo y directivo de Mextenis, encabezó la presentación rumbo a la edición 2026, donde destacó que la inversión total en la primera década del certamen asciende a entre 12 y 14 millones de dólares.
Parte de esa inversión incluye la construcción del Cabo Sports Complex, inaugurado en 2022 con un costo cercano a 5 millones de dólares, así como el crecimiento en bolsas de premios, que pasaron de 780 mil dólares en 2016 a casi un millón en 2026. Todo ello, acompañado por la presencia constante de figuras internacionales como Alexander Zverev, Juan Martín del Potro, Daniil Medvedev y Stefanos Tsitsipas.
Para esta edición, ya están confirmados seis jugadores dentro del top 50 del ranking mundial: Jiří Lehečka, Karen Khachanov, Francisco Cerúndolo, Cameron Norrie, Denis Shapovalov y Rafael Jódar.
El crecimiento del torneo también se refleja en su impacto: la asistencia pasó de 12,300 aficionados en su debut a más de 35 mil en 2025, mientras que la derrama económica creció de 87 a 133.6 millones de pesos. A ello se suma el aumento de patrocinadores y cobertura mediática, consolidando al evento como uno de los más relevantes dentro de la categoría ATP 250.
En cuanto al retorno de inversión, Fernández explicó que el punto de inflexión llegó entre el séptimo y octavo año, acelerando el modelo previamente probado en Acapulco. Este crecimiento ha permitido posicionar a Los Cabos dentro del top 3 de torneos mejor evaluados por la ATP en su categoría.
Respecto a rumores sobre posibles ventas a inversionistas extranjeros, el directivo fue claro: Mextenis mantiene la propiedad total de sus franquicias, las cuales no tienen fecha de vencimiento dentro del circuito. Por ahora, el futuro del torneo luce estable.
Aunque no se descarta un eventual salto a categoría 500 —como ya ocurre con Acapulco—, la prioridad es mantener el crecimiento sostenido. De cara a su segunda década, la palabra clave es una: innovación.
Así, el Abierto de Los Cabos no solo celebra su historia, sino que honra el legado de su fundador mientras proyecta un futuro que, al menos por ahora, sigue firme dentro del calendario del tenis mundial.
