El pateador poblano Jesús Gómez Juárez se perfila como una de las historias más llamativas rumbo al Draft de la NFL 2026, al ser el único prospecto nacido en México que intentará abrirse paso hacia la liga más importante del futbol americano.
A diferencia de otros cinco jugadores con ascendencia mexicana que también estarán en el proceso —pero nacidos en Estados Unidos—, Gómez representa directamente al talento formado desde territorio nacional, lo que le da un significado especial a su participación.
Un camino construido entre México y Estados Unidos
Egresado del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla, Gómez emigró en 2022 al futbol colegial estadounidense, donde jugó para Eastern Michigan Eagles y posteriormente con Arizona State Sun Devils, consolidando su perfil como especialista en patadas.
A sus 22 años, el mexicano dejó claro que su meta es llegar a la NFL, aunque no cierra la puerta a otras opciones profesionales: ligas europeas o cualquier escenario que le permita seguir compitiendo.
Inspirado por pioneros mexicanos
El camino no será sencillo. Históricamente, los pateadores no suelen ser seleccionados en el Draft, una situación que ya vivió Raúl Allegre, quien en 1983 firmó como agente libre con los Dallas Cowboys tras no ser elegido.
Precisamente Allegre ha sido una figura clave para Gómez, quien ha recibido orientación directa del exjugador. También sigue los pasos de Luis Zendejas, otro referente en la posición de pateador.
Del futbol al futbol americano
Antes de especializarse en el ovoide, Gómez tuvo un pasado en el balompié. Formó parte de fuerzas básicas del Club Puebla, donde jugaba como delantero antes de cambiar de disciplina. Esa formación le permitió desarrollar técnica y potencia en el golpeo del balón, cualidades clave en su actual posición.
Un escenario exigente
El Draft se llevará a cabo del 23 al 25 de abril en Pittsburgh, con los Las Vegas Raiders como poseedores de la primera selección global.
Aunque las probabilidades de ser elegido no son altas para un pateador, Jesús Gómez confía en que su talento y disciplina le abran una oportunidad, ya sea en el Draft o como agente libre. Su objetivo es claro: convertirse en el próximo mexicano en llegar a la NFL y demostrar que el talento nacional también puede competir al más alto nivel.
