Lo que durante meses se manejó como una posibilidad terminó por confirmarse. Rafael Márquez será el próximo director técnico de la Selección Mexicana para el ciclo mundialista de 2030, una vez concluya la etapa de Javier Aguirre tras la Copa del Mundo de 2026.
La noticia fue dada a conocer por Duilio Davino, director de Selecciones Nacionales de la Federación Mexicana de Fútbol, quien confirmó que el contrato del exdefensa ya está firmado y que el proyecto está prácticamente definido.
“Sí, está firmado su contrato, está prácticamente en un 80 % cerrado su cuerpo técnico”, señaló Davino en entrevista con Fox Sports México, donde también dejó abierta la posibilidad de que Andrés Guardado se integre al equipo de trabajo.
Un proceso planeado desde 2024
La llegada de Márquez al banquillo nacional no es improvisada. Desde 2024 fue incorporado como auxiliar técnico de Aguirre, en sustitución de Jaime Lozano, en un movimiento que ya apuntaba a una transición generacional dentro del combinado nacional.
El plan, impulsado desde la Federación, contemplaba que el exjugador del FC Barcelona adquiriera experiencia en el entorno de selecciones antes de asumir el cargo principal, independientemente de los resultados en el Mundial de 2026.
Trayectoria en los banquillos
Aunque su carrera como entrenador aún es breve, Márquez ha construido un camino progresivo. Inició en el RSD Alcalá durante la temporada 2020-2021, y posteriormente dirigió al FC Barcelona Atlètic entre 2022 y 2024, donde consolidó su perfil como estratega.
Tras su paso por el futbol español, decidió integrarse al cuerpo técnico del Tri, entendiendo que sería un proceso de aprendizaje con miras a tomar el mando en el siguiente ciclo mundialista.
Con esta decisión, la Federación apuesta por un proyecto a largo plazo encabezado por una de las máximas leyendas del futbol mexicano, con la intención de dar continuidad y estabilidad rumbo al Mundial de 2030.
