El Real Madrid afronta el tramo final del curso sin aspiraciones deportivas tras su eliminación en la Liga de Campeones de la UEFA, su caída en la Copa del Rey y su desventaja de nueve puntos en liga, en la que persigue un segundo lugar sin impacto competitivo.
El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa encara sus últimos compromisos en el Estadio Santiago Bernabéu en un entorno marcado por el descontento de la afición, que ha cuestionado el rendimiento del plantel, del cuerpo técnico y de la dirigencia encabezada por Florentino Pérez.
Jugadores como Eduardo Camavinga y Vinícius Jr. han sido objeto de críticas recientes, mientras el club ya proyecta salidas, refuerzos y la reconfiguración del proyecto deportivo.
El conjunto blanco se ha fijado como objetivo cerrar la temporada con victorias en los siete partidos restantes para sostener la imagen institucional, iniciando con la visita del Deportivo Alavés.
El equipo visitante, dirigido por Quique Sánchez Flores, llega con urgencia al encontrarse a un punto de la zona de descenso, aunque acumula una racha de cuatro partidos sin perder. Su fortaleza ofensiva contrasta con debilidades defensivas, evidenciadas en la falta de porterías a cero desde diciembre de 2025.
En el plano deportivo, el Real Madrid podría recuperar a Aurélien Tchouaméni, mientras mantiene bajas como Thibaut Courtois y Rodrygo Goes. El Alavés, por su parte, no contará con Carlos Protesoni, Abde Rebbach ni Facundo Garcés, pero recupera a Lucas Boyé.
El encuentro se perfila como un examen de entorno para el conjunto local y una oportunidad clave para el visitante en su lucha por la permanencia.
