La dirigencia de River Plate solicitó a la Asociación del Fútbol Argentino que Héctor Paletta no vuelva a intervenir en partidos del club, tras la polémica actuación arbitral en el último Superclásico ante Boca Juniors.
El reclamo se centra en una jugada en tiempo agregado, cuando Lautaro Blanco contactó a Lucas Martínez Quarta dentro del área. El árbitro Darío Herrera consideró la acción como un forcejeo leve y no sancionó penal, decisión que no fue revisada desde el VAR.
Desde el club de Núñez sostienen que la omisión pudo haber influido en el resultado y cuestionan la imparcialidad de Paletta, a quien vinculan con Boca por antecedentes familiares. La conducción encabezada por Stefano Di Carlo formalizó el pedido en medio de tensiones con la AFA.
El partido también incluyó otras decisiones discutidas, como un penal sancionado por mano de Lautaro Rivero que derivó en gol de Leandro Paredes, y una acción en la que River reclamó una segunda amonestación no aplicada.
En Boca Juniors, la postura es que la jugada final no ameritaba sanción y que el criterio arbitral fue correcto. También argumentan que decisiones previas del VAR, en otros Superclásicos, perjudicaron al equipo, descartando una intencionalidad a favor del Xeneize.
El contexto se agrava por la reciente salida de River del Comité Ejecutivo de la AFA, en desacuerdo con la conducción de Claudio Tapia, lo que incrementa la tensión institucional.
La AFA no ha definido si accederá al pedido. El episodio refuerza el cuestionamiento sobre el uso del VAR y la consistencia en los criterios arbitrales en el fútbol argentino.
