Un reportaje reciente ha confirmado lo que durante años fue una sospecha generalizada entre la comunidad gamer: la Epic Games Store no logra retener a sus usuarios más allá de su popular estrategia de regalar videojuegos. De acuerdo con exempleados de la compañía, la mayoría de los jugadores accede a la plataforma únicamente para reclamar títulos gratuitos y posteriormente vuelve a Valve Corporation, propietaria de Steam, para realizar el resto de sus actividades.
La revelación surge en un contexto complicado para Epic, que enfrenta una reestructuración interna tras el despido de más de mil empleados, cerca del 23% de su plantilla. La compañía busca hacer rentable un modelo de negocio que, tras casi una década, no ha logrado consolidarse frente al dominio de Steam en el mercado de PC.
Desde su lanzamiento en 2018, la Epic Games Store prometía revolucionar la industria con una comisión del 12% para desarrolladores, en contraste con el 30% de Steam. Su CEO, Tim Sweeney, impulsó esta iniciativa como una alternativa más justa para la industria. Sin embargo, el arranque de la tienda estuvo marcado por críticas debido a la falta de funciones básicas como reseñas de usuarios o un sistema de compra eficiente.
A ocho años de su lanzamiento, la plataforma apenas es “marginalmente rentable”, según declaraciones de su director general, Steve Allison. Aunque en 2025 los usuarios gastaron más de mil millones de dólares en la tienda, los costos derivados de mantener los juegos gratuitos semanales y las bajas comisiones han reducido considerablemente sus márgenes de ganancia.
El problema se agrava por la dependencia de Fortnite como principal fuente de ingresos. La caída en su popularidad ha impactado directamente en las finanzas de la empresa, que incluso ha incrementado el precio de su moneda virtual, los V-Bucks, en un intento por estabilizar sus cuentas.
Pese a la estrategia agresiva de atraer usuarios con contenido gratuito, Epic no ha logrado convertir ese tráfico en compradores habituales. En contraste, Steam mantiene su liderazgo gracias a una experiencia consolidada, con funciones sociales, comunidad activa y herramientas que la Epic Games Store aún no iguala.
El futuro de la tienda digital es incierto. Analistas consideran que Epic deberá replantear su estrategia, reducir costos o diversificar su enfoque hacia otros mercados. Por ahora, la realidad es clara: la Epic Games Store se ha convertido en la plataforma que millones visitan semanalmente… pero donde pocos deciden quedarse.
