Redacción
Con cuatro muestras de diversas técnicas y temáticas inició la cuarta temporada de exposiciones 2026 de la Galería Libertad, de la Secretaría de Cultura del estado: “Mx Nocturno”, de Mark Vázquez; “Cartas al río”, de Walter Cruz; “Los Albores de Albor”, de Jahir Albor, y “Suspiros de la Tierra”, de Shú Acevedo.
Originario de Canadá, Mark Vázquez expone su visión de México y muestra un país colorido, nocturno y obscuro, pero colorido, en escenas con composiciones bien construidas en las que los ritmos son marcados por acentos de color intensos y donde se plasma la belleza a la que los ojos de los mexicanos se han habituado y que a veces parecen ignorar.
Con esta serie el artista invita a las y los queretanos a revalorar la historia y las maneras de hacer comunidad, y a considerar la belleza no como esa idea occidentalizada en la que todo es perfección, sino de la que está ligada a la simpleza de transmitir con una voz propia, confiada y honesta lo que se piensa del mundo; él lo hace a través de su pintura firme, sólida y honesta.
Por otra parte, el autor uruguayo Walter Cruz ofrece una instalación en la que invita a las y los espectadores a tomar una hoja de papel, pensar en el río y escribir una historia corta, un recuerdo, un deseo, una promesa o una visión, que posteriormente él ilustrará y compartirá para todos.
Cruz emprendió el ejercicio porque, luego de muchos años y de muchas vueltas, la vida lo trajo al estado y hoy vive a menos de 100 metros del Río Querétaro, mismo que, si bien lleva un cauce muy pobre casi todo el año, con una corriente lenta, casi estancada, con la lluvia su afluente se despereza, se expande y vuelve a rugir, arrastrando plantas, haciendo remolinos y cascadas que salpican, despiden olor a agua y muestran que esta vivo.
Por lo que toca a “Los albores de Albor”, la muestra parte de una exploración donde la luz no es opuesta a la oscuridad, sino su consecuencia; como en el amanecer, las imágenes emergen desde un fondo denso, cargado, donde la forma aún no se define del todo.
De acuerdo con el autor, cada obra funciona como un «albor», una aparición parcial, un fragmento de un sistema más amplio donde la identidad no es fija, sino que se transforma entre lo humano, lo animal y lo simbólico, de modo que la exposición propone una cosmogonía personal donde la imagen no ilustra, sino que encarna un proceso: el de una energía que se manifiesta, se desdobla y vuelve a ocultarse.
Finalmente, Shú Acevedo presenta “Suspiros de la tierra”, una muestra con la que hace patente que el barro, materia de la tierra, es origen y memoria, pues en él se guardan los ecos de lo que fue y la posibilidad de lo que es y será, porque, afirma, en cada soplo la tierra y el agua se entrelazan, despertando voces que invitan a escuchar lo sagrado que habita en lo más íntimo de la creación.
Las exposiciones de la cuarta temporada de la Galería Libertad pueden visitarse hasta el 10 de mayo, de martes a domingo, de 10:00 a 19:45 horas; el espacio se ubica en Andador Libertad, número 56, en el Centro Histórico de la capital queretana; la entrada es libre.
