El histórico Estadio Azteca, ahora denominado Estadio Banorte, se declara listo para reabrir sus puertas tras un extenso proceso de remodelación enfocado en mejorar la seguridad, comodidad y experiencia de los asistentes.
El renovado inmueble será puesto a prueba con el partido entre México y Portugal, marcando su regreso luego de casi dos años de trabajos. Entre las principales mejoras destaca la implementación de un moderno sistema de vigilancia, compuesto por 270 cámaras conectadas a un Centro de Mando desde donde se monitorea la actividad dentro del recinto en tiempo real.
De acuerdo con Félix Aguirre, directivo del estadio, este avance tecnológico permite ofrecer un entorno más seguro para los aficionados que acudan al llamado Coloso de Santa Úrsula.
La modernización también abarca el apartado visual y sonoro, con la instalación de alrededor de 500 bocinas, pantallas de mayor tamaño y mejor resolución, así como un renovado sistema de iluminación que busca elevar el espectáculo en cada evento.
Entre las novedades destaca la creación de la zona “Terraza Sierra”, un espacio hospitality con capacidad para mil personas que ofrece vistas tanto hacia la cancha como hacia los alrededores de la ciudad, incluyendo los volcanes. Este sitio promete convertirse en uno de los principales atractivos del inmueble.
Otra de las innovaciones es un área exclusiva subterránea, donde los aficionados podrán observar de cerca la llegada y salida de los jugadores gracias a un acceso separado por cristal. Este pasillo, decorado con imágenes de figuras icónicas como Pelé, Diego Maradona y Chespirito, conecta directamente con la tribuna y requirió trabajos de excavación para su construcción.
Con estas mejoras, tanto la Selección Mexicana como el Club América contarán con un estadio a la altura de los recintos más modernos del mundo. Aunque aún existen detalles por afinar, la nueva imagen del Azteca ya marca una nueva etapa para uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol internacional.
