Redacción
Luego de la presencia de manchas de hidrocarburos en playas del municipio de Alvarado, especialistas en el tema ya consideran como una tragedia ambiental el derrame ocurrido desde hace 10 días en el sur de la entidad veracruzana y parte del estado de Tabasco.
Los primeros reportes se dieron por parte de pescadores y prestadores de servicios en los municipios veracruzanos de Tatahuicapan y Pajapan, siguiéndoles la congregación de Las Barrillas, de Coatzacoalcos, pero a los pocos días las denuncias se extendieron hasta Paraíso y Sánchez Magallanes, Tabasco.
Para la bióloga Anahí Ojeda Sánchez, esta situación ya podría empezar a considerarse como una tragedia ambiental, pues las acciones para revertir o tratar el daño aún son escasas o casi nulas por parte de las autoridades ambientales.
Apenas ayer, en Alvarado se hablaba de una franja aproximada de 300 a 500 metros en las playas Cava y Troche, por lo que la presencia de petróleo en la costa veracruzana y tabasqueña rebasa fácilmente los 170 kilómetros.
La también investigadora de la Universidad Veracruzana recobró lo dicho por parte del Corredor Arrecifal del Golfo de México, quien ha insistido en que se trata de petróleo lo que está envenenando prácticamente las playas y lagunas.
