La contundente derrota por 4-0 que sufrió el Barcelona frente al Atlético de Madrid en la semifinal de ida de la Copa del Rey no solo dejó preocupación por el resultado, sino también un fuerte malestar por decisiones arbitrales que el club considera determinantes.
Una de las acciones que más inconformidad generó fue el gol invalidado a Pau Cubarsí por un supuesto fuera de lugar, el cual, de haberse concedido, habría reducido la diferencia en el marcador. La jugada fue revisada por el VAR, proceso que demoró aproximadamente seis minutos antes de reanudar el encuentro.
Posteriormente, el Comité Técnico de Árbitros reconoció que el sistema presentó una falla, lo que obligó al equipo arbitral a trazar las líneas de fuera de juego manualmente, incrementando el margen de error en la resolución final.
El desempeño del silbante Juan Martínez Munuera también fue objeto de críticas, especialmente por no mostrar la tarjeta roja a Giuliano Simeone, además de otras decisiones que el conjunto catalán considera perjudiciales.
Ante esta situación, el Barcelona emitió un comunicado oficial en el que informó haber enviado una carta formal a la Real Federación Española de Fútbol, así como a los responsables del arbitraje y del VAR, manifestando su inquietud por lo que califican como una reiterada falta de uniformidad en los criterios.
En el documento, la institución blaugrana señaló inconsistencias en decisiones disciplinarias, interpretaciones contradictorias en jugadas de mano, errores relevantes acumulados y falta de claridad en el uso del videoarbitraje.
Como parte de sus exigencias, el club solicitó que se hagan públicos todos los audios del VAR, independientemente de si hubo revisión en el monitor, al considerar que esta medida es fundamental para garantizar transparencia y fortalecer la confianza en el arbitraje.
