La NBA volverá a modificar el esquema de su tradicional Juego de Estrellas con la intención de recuperar el interés tanto de aficionados como de jugadores, implementando un sistema inédito durante las actividades de este fin de semana en California.
El nuevo modelo contempla la participación de tres equipos distintos: uno integrado por figuras estadounidenses consolidadas, otro compuesto por talentos jóvenes del mismo país y un tercero formado por basquetbolistas internacionales. El evento se desarrollará mediante un minitorneo de encuentros cortos, en el que todos los conjuntos se enfrentarán y los dos mejores disputarán la final.
Entre quienes ven con buenos ojos esta iniciativa se encuentra Victor Wembanyama, quien considera que la rivalidad entre jugadores de diferentes nacionalidades podría despertar un mayor sentido de orgullo competitivo. En contraste, Kawhi Leonard expresó dudas sobre el impacto del cambio, al señalar que el formato no necesariamente garantiza un mayor nivel de intensidad.
El dominicano-estadounidense Anthony Edwards también se refirió al ajuste con cierta resignación, aceptando que es parte de la evolución que ha tenido el evento en los últimos años.
El estreno de este concepto tendrá como escenario el Intuit Dome, moderno recinto inaugurado recientemente como nueva casa de Los Angeles Clippers. Durante las actividades previas, Damian Lillard destacó al conquistar nuevamente el concurso de triples, mientras que Keshad Johnson se llevó el triunfo en el certamen de clavadas.
El equipo internacional contará con figuras de primer nivel como Luka Dončić y Nikola Jokić, reflejando la creciente influencia global dentro de la liga. Con este experimento, la NBA busca devolverle competitividad y atractivo a uno de sus eventos más emblemáticos, tras varios años de ajustes en su formato.
