A poco más de una semana de que se dispute el Super Bowl LX, quedaron definidos los uniformes que utilizarán los equipos finalistas. Los New England Patriots saltarán al emparrillado vestidos completamente de blanco, mientras que los Seattle Seahawks lo harán con su tradicional uniforme azul marino, en el duelo por el campeonato de la NFL que se jugará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium.
Aunque Nueva Inglaterra será considerado el equipo local en San Francisco y tuvo la posibilidad de elegir su indumentaria, optó por usar su uniforme de visitante. La decisión no fue explicada de manera oficial, pero los números parecen respaldarla: durante la temporada regular, los Patriots registraron marca perfecta de 9-0 cuando jugaron con jersey blanco.
La historia reciente también refuerza esa elección. En sus últimas cuatro apariciones en el Super Bowl, los Patriots vistieron de blanco y lograron tres triunfos por una sola derrota. En el balance total, cada vez que han disputado el trofeo Vince Lombardi con ese color, su récord es de cuatro victorias y dos descalabros, lo que alimenta la percepción de que les trae buenos resultados.
Para Seattle, en cambio, los antecedentes no son tan alentadores. De las tres ocasiones en que han llegado al Super Bowl, en dos lo hicieron usando su uniforme de local y en ambas terminaron perdiendo. Su único campeonato lo consiguieron en el Super Bowl XLVIII frente a los Broncos, cuando jugaron vestidos de blanco.
Además, existe un antecedente directo entre ambas franquicias en el Super Bowl XLIX, disputado en Arizona, donde los Patriots, también de blanco, se impusieron a unos Seahawks que vestían de azul.
Las estadísticas generales del evento refuerzan esta tendencia, ya que a lo largo de 59 ediciones del Super Bowl, el equipo que ha jugado con jersey blanco se ha llevado la victoria en 37 ocasiones, por 22 triunfos de los conjuntos que utilizaron su uniforme de local.
