Kylian Mbappé se llevó todos los aplausos en el estadio José Zorrilla tras marcar un triplete, con dos goles en la segunda mitad que consolidaron la victoria del Real Madrid ante el Valladolid, que a pesar de intentarlo, careció de las herramientas necesarias para hacer frente a un equipo tan superior.
El partido arrancó con un ambiente cargado de críticas hacia la gestión del club local, con cánticos como “Ronaldo vete ya” y preguntas como “¿Dónde está el presidente?”. Sin embargo, los aficionados pronto dejaron de lado ese desencanto para apoyar a su equipo, que, con una gran disposición, trató de sorprender al líder. David Torres estuvo cerca de abrir el marcador, pero su cabezazo encontró al sólido Courtois en el arco.
Poco a poco, el Real Madrid tomó el control del balón y comenzó a imponer su dominio, aunque el Valladolid, motivado por Mario Martín (cedido por los merengues), logró algunas intervenciones interesantes. A pesar de los esfuerzos de los locales, la calidad del equipo de Ancelotti salió a relucir cuando Bellingham y Mbappé protagonizaron una jugada colectiva de alta clase que permitió al delantero francés abrir el marcador con un tiro cruzado imparable para Hein.
El segundo tiempo comenzó de manera más lenta, pero el Madrid continuó controlando el partido. Iván Sánchez generó una ocasión para los vallisoletanos, pero Courtois estuvo atento. Sin embargo, el Real Madrid volvió a demostrar su nivel, y con un rápido pase entre Rodrygo y Mbappé, el delantero francés aprovechó una jugada veloz para marcar el segundo gol, dejando a la defensa local sin opciones.
El equipo visitante siguió con su dominio sin mayores complicaciones, y a pesar de algunos cambios de Ancelotti, como la entrada de Modric y Alaba, el Valladolid no lograba crear oportunidades claras. La escasa capacidad ofensiva del conjunto de Cocca quedó evidente, especialmente cuando Sylla mandó un centro fuera de los límites del campo.
Finalmente, el tercer gol llegó en el tiempo de descuento, cuando el árbitro sancionó un penalti a favor del Madrid tras una falta sobre Bellingham dentro del área, que el VAR confirmó. Mbappé no desaprovechó la oportunidad y selló su triplete, dejando el marcador definitivo en 0-3.
