Redacción
Foto| AP
Los Golden State Warriors lograron una importante victoria por 93-101 en el campo de los Orlando Magic para alimentar sus opciones de llegar al play-in, un triunfo que llegó a pesar del último show de Draymond Green.
La estrella de los Warriors recibió una doble técnica por protestarle a los árbitros tras apenas 3.36 minutos de juego, un nuevo patético show que se une a su amplísimo historial.
Ni siquiera habían pasado cuatro minutos de partido cuando, con 6-6 en el luminoso, Draymond Green le protestó con rabia al árbitro Ray Acosta después de una falta pitada a Steph Curry, unas protestas que no pararon hasta que fue sancionado con una segunda y su consiguiente expulsión.
El base fue sin duda alguna el protagonista inesperado de toda esta secuencia, ya que tras un nuevo espectáculo de su compañero de equipo, Curry no pudo contener sus emociones y se puso a llorar en la pista.
