Cuando parecía que todo estaba dicho sobre Super Mario Bros, la comunidad de speedrunners volvió a demostrar que los clásicos nunca dejan de sorprender. A cuatro décadas de su lanzamiento, un nuevo glitch ha sido descubierto y ya es considerado uno de los hallazgos más importantes en la historia del juego: permite ejecutar código arbitrario dentro del propio cartucho.
En términos simples, convierte al jugador en una especie de programador en tiempo real.
Un descubrimiento que empezó con un “crash”
Todo comenzó con un fallo inesperado en Super Mario Bros: The Lost Levels, jugado a través de Nintendo Switch Online. Lo que parecía un simple error llamó la atención del speedrunner Kosmic, quien decidió investigar a fondo.
A partir de ahí, se formó un equipo que dedicó casi un año a entender qué había ocurrido. El proceso fue tan complejo que incluso implicó reescribir emuladores de NES desde cero para lograr la precisión necesaria.
Un glitch casi imposible de ejecutar
Activar este fallo no es sencillo. Requiere una secuencia extremadamente específica que incluye:
- Completar el juego y desbloquear un segundo modo
- Acceder al famoso Minus World
- Manipular enemigos como Buzzy Beetles
- Provocar la aparición de un Bowser glitcheado
- Ejecutar movimientos precisos con Luigi y power-ups
Si todo se realiza perfectamente, el juego entra en un estado donde su código puede ser manipulado en vivo.
¿Qué permite hacer?
Las posibilidades son prácticamente ilimitadas dentro del juego:
- Saltar directamente al final
- Acceder a niveles inexistentes
- Alterar el comportamiento del mundo
- Generar efectos visuales inesperados (como lluvia infinita de monedas)
Todo esto sin modificar el cartucho ni usar herramientas externas: solo explotando el propio código original de 1985.
¿Revolución en el speedrunning?
Aunque el hallazgo es histórico, no cambiará de inmediato los récords. Ejecutar el glitch completo toma alrededor de 5 minutos y 15 segundos, más lento que el récord mundial actual.
Sin embargo, su importancia va mucho más allá del cronómetro. Es la primera gran ruptura mecánica en el juego en más de 15 años y abre la puerta a nuevas formas de optimización y descubrimiento.
Un recordatorio: los clásicos nunca se agotan
Lo más impactante no es solo el glitch, sino lo que representa: incluso uno de los videojuegos más estudiados de la historia todavía guardaba secretos.
Para la comunidad, esto confirma algo que ya intuían: ningún juego está completamente resuelto.
Y para quienes crecieron con Super Mario Bros, es una lección inesperada: incluso después de 40 años, todavía quedan mundos por descubrir… aunque estén escondidos en el propio código del juego.
